‘Chernobyl’: diferencias entre la realidad y ficción


La co-producción entre Sky y HBO cuenta los hechos del desastre nuclear de Chernobyl en 1986 y todo lo que ocurrió después con personajes como Valery Legasov (Jared Harris), Ulana Khomyuk (Emily Watson), and Boris Shcherbina (Stellan Skarsgard).

Aunque el creador de la serie, Craig Mazin, ha sido bastante fiel a la realidad, sí que se ha tomado la libertad de hacer algunos cambios en la historia.

Podcast sobre la serie ‘Chernobyl’

Por ello, hemos querido hacer una lista de todos los hechos que nos muestran en la serie y comprobar qué grado de veracidad hay en la serie y en qué momentos se ha optado por licencias narrativas.

ALERTA: SPOILER

Obviamente, como vamos a comentar diferentes escenas de la serie, encontraréis unos cuantos spoilers en este artículo.

El suicidio de Legásov

Empieza la serie con la escena de un hombre grabando su testimonio en unas cintas. Como en una película de espías se tratara, lo seguimos hasta que deposita ese conjunto de cintas para un posible receptor en un hueco en un callejón al lado de su casa. Minutos más tarde, se suicida.

Este hecho con el que empieza la serie de Chernobyl, ocurrió de verdad. Valeri Legásov (Jared Harris) existió de verdad, era miembro de la  dirección de la Academia Soviética de Ciencias y el director adjunto del Instituto Kurchatov, centro de la investigación nuclear soviética. Además, también fue un pilar del bloque destinado a solucionar el incidente de Chernóbil.

Valery Legassov (derecha) interpretado por Jared Harris (izquierda).

Dos años después del incidente se suicidó aunque no se conoce de manera tan exacta el momento de esa defunción.

Las cintas también existieron y son uno de los puntos que sustenta la narrativa de la ficción.

24 primeras horas muy fieles

El guionista ha investigado muchísimo sobre el tema y ha utilizado libros como Voces de Chernóbil de la periodista Svetlana Aleksiévich, diversos documentales y fuentes orales y escritas para escribir el guion.

De hecho, la conversación que vemos en la sala de control del reactor momentos antes y después del trágico suceso es verídica. Descubrimos que Dyatlov (Paul Ritter), ingeniero jefe adjunto en la central nuclear, negó infinitamente el accidente, así como todas las llamadas que se produjeron esa noche.

En la serie de HBO también vemos todo lo que pasó durante esa intensa madrugada; celebraron una reunión para evaluar los daños y decidieron cortar las líneas telefónicas y no dejar entrar ni salir a nadie dentro de los límites de la ciudad, descartando la posibilidad de evacuación. Por surrealista que parezca, tristemente es un calco de lo que sucedió en la realidad.

Héroes por obligación

Se ha hablado mucho sobre el papel heroico de los bomberos en esta catástrofe. Vemos esta narración a través de los ojos de uno de los bomberos, Vasily Ignatenko (Adam Nagaitis) y su esposa Lyudmilla Vasily (Jessie Buckley).

Mazin cuenta que según los testimonios de la época, algunos de los bomberos ni siquiera llevaban chaqueta o casco protector. Solo les dijeron que había un incendio en el tejado, y no se les informó de la peligrosa radiactividad del granito que alguno de ellos acabaron tocando. Y obviamente, nadie les indicó que posiblemente estarían al lado del núcleo del reactor.

La mayoría de esos bomberos fallecieron en las siguientes semanas de una manera horrible, y al ser trasladados al hospital de Moscú su ropa fue depositada en el sótano. Imaginaros la radiactividad que tenían que a día de hoy que todavía no se pueden tocar esas prendas y siguen estando en el sótano del hospital.

Pero los bomberos no fueron los únicos héroes en esta catástrofe. También es importante destacar a los tres hombres que sacrificaron sus vidas para evitar la destrucción de la mitad de Europa. Aunque en la serie nos lo muestran como que fueron voluntarios, según el libro Midnight in Chernobyl, estos tres hombres recibieron las órdenes por teléfono y no tenían ninguna otra opción que aceptar a hacerlo. Contra todo pronóstico dos de ellos siguen vivos.

Otra de las historias más conmovedoras es la del grupo de mineros que interviene en el subsuelo de la central para evitar que se vean afectadas las aguas subterráneas. Tal y como relata Chernobyl, muchos de ellos se expusieron por completo a la radiación trabajando incluso sin ropa debido a las elevadas temperaturas que tenían que soportar.

Durante la temporada vemos con veracidad el coste de vidas humanas y de la destrucción de la naturaleza desde diferentes focos.

No todo el mundo murió en el Puente de la muerte

La misma noche de la catástrofe, la mayor parte de la población acudió a un puente a un kilómetro de distancia del incidente para ver qué había ocurrido.

Vemos como se mueve por el aire los escombros radioactivos de la explosión y caen sobre ellos. Más adelante, también vemos algunos de estos personajes morir en el hospital. También nos dicen al final de la serie que todos los que estuvieron en ese puente murió.

Sin embargo, el autor de Midnight in Chernobyl, afirma que entrevistó a alguien que se encontraba en el puente esa noche y que está «perfectamente sano». Como podéis ver, el Puente de la Muerte es un punto disputado entre los historiadores.

No se evacuó a la población hasta días más tarde

Tal como vemos en la serie, la población hizo vida normal el día después del desastre nuclear; los niños fueron al colegio, gente siguió yendo a su trabajo y nadie sabía exactamente qué había pasado en la central nuclear.

No evacuaron a la ciudad hasta que centrales nucleares de otros países cercanos finalmente descubrieron los grandes niveles de radiación días después de la catástrofe. Tampoco se informó realmente de la peligrosidad que estaban sufriendo los habitantes.

La población de Pripyat estuvo expuesto a radiación de aproximadamente 30 milisieverts (mSv), aproximadamente lo mismo que tres tomografías de cuerpo entero, debido a la advertencia tardía sobre el peligro.

Hay una escena en el hospital local que parece mostrar a niños que sufren de enfermedad por radiación, pero en la vida real, los expertos confirmaron 134 casos de enfermedad por radiación entre los bomberos y operadores de las plantas, pero ninguno entre la población de Pripyat.

Ulana Khomyuk nunca existió

El personaje de Emily Watson no existió en la vida real, sino que está inspirada en numerosos hombres y mujeres que investigaron el desastre en Europa oriental y central.

En una entrevista con la prensa americana, Craig Mazin comentó por qué escogió una mujer para retratar a todos estos hombres:

«Un área en la que los soviéticos eran en realidad más progresistas que nosotros era en el área de la ciencia y la medicina. La Unión Soviética tenía un gran porcentaje de doctoras. Ulana representa a todos los científicos que entraron y se arriesgaron para luchar contra un sistema, no solo el sistema de gobierno, sino también el sistema de ciencia, que en sí mismo tenía un cierto patriarcado y no iba a dejar en evidencia todos sus propios errores».

El accidente del helicóptero no tuvo nada que ver con la radiación

Según un experto en eliminación de desechos nucleares, el Dr. Claire Corkhill, el accidente del helicóptero no se produjo hasta semanas después de la explosión.

«A pesar de que parecía que había caído por haber entrado en una nube de radiación, realmente ocurrió varias semanas después cuando las aspas de la turbina chocaron con la grúa. El accidente ocurrió, pero sucedió en un momento diferente». – Claire Corkhill

Mazin comentó que es uno de los pocos eventos que tuvieron que cambiar en el orden cronológico para adaptarlo a la narrativa de la serie.

«Quería que la gente supiera que este fue uno de los peligros con los que estaban lidiando estos pilotos, un reactor abierto. La radiación estaba volando sobre él». – Craig Mazin

Aparentemente, hay un video que también muestra el accidente después de que el helicóptero chocó contra la grúa:

Legásov y sus pizarras nunca estuvieron en el juicio

Una de las principales diferencias de la vida real es que Valery Legasov nunca dio su discurso triunfante frente a los funcionarios soviéticos durante el juicio, porque él no estaba allí.

Craig Mazin explicó que se tomó esa libertad para no aburrir el espectador e informar con detalle de lo que realmente ocurrió en la central.

El juicio de verdad duró muchas semanas, hablaron sobre personas que no conocemos en la serie y fue bastante aburrido.

A Lyudmilla Ignatenko, la mujer del bombero, le preguntaron si tenía hijos y no si estaba embarazada

En el tercer capítulo, cuando Lyudmilla visita a su marido en el hospital de Moscú, la doctora le pregunta si está embarazada y ella responde que no. Pero Lyudmilla afirmó en el libro Voces de Chernóbil que no le preguntaron eso.

En la vida real le preguntaron si tenía hijos y ella mintió (y escondió que estuviera embarazada) y dijo que tenía dos hijos. A lo que le contestó el médico que no tiene por qué tener más hijos y le explicó que su marido tenía el sistema nervioso y su cráneo hecho un despojo.

¿Chernobyl tendrá una segunda temporada?

No. Chernobyl no tendrá una segunda temporada porque Craig Mazin cree que es importante dejar la historia tal como está porque ya dijo todo lo que quería decir. Aún así, no descarta que tarde o temprano produzca otra serie de Europa del Este.

También puede que pronto veamos otra serie, documental o película producida por Rusia para contar su punto de vista de lo ocurrido.

 

Siempre hay diferentes lados de una historia, pero en la serie de Chernobyl consiguen explicar de manera objetiva todos los puntos de vista de los personajes involucrados. Ponen sobre la mesa los fallos humanos que hubieron, el secretismo en torno a los posibles errores en la fabricación y las innumerables mentiras que llevaron a ese incalculable número de víctimas.

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