10 libros post-apocalípticos que molan


Llega el calorcito y con él nuestras tan ansiadas vacaciones. Momentos de relax delante de la nada, siestas sudorosas en el sofá de la casa del pueblo, horas de avión y un montón de ratos para ti y tu disfrute personal. ¿Qué mejor que compartir todo ese tiempo con un buen libro? ¿Y qué hay mejor para desconectar de la realidad que una historia distópica y post-apocalíptica en la que se describe el fin del mundo tal y como lo conocemos?

En televisión ya nos han dado muchas series de zombies, de sectas y de “cómo las tecnologías pueden llegar a transformar nuestro futuro”. Y, admitámoslo, nos encanta el morbo de ver cómo de mal pueden acabar las cosas en el planeta tierra. Nos produce una mezcla de placer y terror. Y queremos más. Por que sé que a todos vosotros os pasa lo mismo que a mí con este tipo de historias, os he traído una lista de 10 libros distópicos y post-apocalípticos que no te puedes perder.

¡Espero que los disfrutéis!

El cuento de la criada, de Margaret Atwood

Estarás [email protected] de que te hablemos de esta historia, pero es que es oro puro. La serie ‘The Handmaid’s Tale’, basada en este libro, ya lo ha petado en la pequeña pantalla, y no hay nadie que no la haya recomendado a un familiar o amigo.

Por si vives en una cueva, te contaré de qué trata: En un futuro no muy lejano, en Estados Unidos ha subido al poder una secta (no hacen falta los eufemismos) que está obsesionada con los valores tradicionales de la familia, dado la alarmantemente baja natalidad que la humanidad ha sufrido en los últimos años. En esta secta, la mujer pasa a ser simplemente un medio para procrear y, según su valía para esta función, pasa a tener una posición social u otra. Si la mujer es fértil, como la protagonista de la historia, vivirá en casa de un comandante junto con su esposa, y tendrá que soportar la violación continuada de este para darle un hijo. Pero todo muy civilizado, eh.

La primera temporada de la serie era la viva adaptación del libro, y la segunda temporada es completamente inventada, con la ayuda de la autora de la obra escrita, Margaret Atwood. Y sí, la serie es muy buena, pero no es el libro. El libro te va a dar mucho más miedo, pues la autora transmite esa sensación de reclusión de la protagonista, esa desesperación por no poder decir ni hacer nada que no se le permita. La protagonista del libro es irónica, no te digo yo que no, pero el tono del libro es mucho más oscuro (imagínate).

The Power, de Naomi Alderman

Margaret Atwood (la autora de El cuento de la criada) ha hablado maravillas de este libro, y esa es razón suficiente para hablar de él. Es, de nuevo, una distopía feminista, y ha ganado el premio Baileys a la mejor novela de ficción.

La historia trata de un mundo (futuro) en el que hay mujeres jóvenes que empiezan a desarrollar un “poder” que consiste en provocar descargas eléctricas, cosa que cambia radicalmente el sistema de poder de la sociedad y el mundo. Hay muchos personajes, y a través de ellos vives la evolución de este poder, que empieza con susurros y termina por llegar a mucha gente.

A pesar de ser un libro distópico, el futuro “catastrófico” (lo pongo entre paréntesis por que, ¿sería realmente catastrófico?) no se va de madre. Es totalmente creíble y los sucesos pasan tal y como pasarían si este poder realmente empezara a existir en la sociedad; se hablaría de cómo regularlo, se intenta acallar a las que pueden utilizarlo a través de campañas mediáticas para evitar dar una imagen poderosa a la mujer, desaparecería el miedo a volver a casa sola por la noche. Hay política, y definitivamente un retrato social bastante fiel.

Blade Runner. ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, de Philip K. Dick

Hace poco este clásico volvía a la gran pantalla y, sinceramente, no nos decepcionó. Muchos dicen que la película de Ridley Scott, la que basa su historia en el libro de Philip K. Dick, es mucho mejor que la obra escrita. Yo no diría eso, ni lo otro. Simplemente diría que tanto el libro como la película aportan cosas muy distintas, pero igualmente geniales.

En general, la historia de Blade Runner se sitúa en un planeta tierra prácticamente deshabitado a causa de la radiactividad resultante de una guerra nuclear. La gente emigra a otros planetas si se lo puede permitir, y la vida animal ha quedado casi arrasada. En este contexto, existen unos androides diseñados para servir a los humanos, solo que una serie de ellos se han “desarrollado demasiado” y ahora van por libre, piensan por ellos mismos y quieren ser sus propios dueños. Es por esto por lo que se esconden en el planeta tierra, y Rick Deckard se tiene que encargar de darles caza y acabar con ellos.

La película se centra en el discurso de los límites de la inteligencia artificial; ¿cómo podemos saber que un androide no siente lo mismo que nosotros? La novela, en cambio, es mucho más intimista en cuanto al pensamiento de los humanos en este nuevo futuro tan demacrado; habla de la decadencia de las relaciones humanas e incluso de religión. No es que el libro no hable de la moralidad en cuanto a los androides, es simplemente que habla de muchas otras cosas, también.

El cuchillo en la mano, de Patrick Ness

Este libro forma parte de una trilogía que narra relatos caóticos, y todo el mundo está hablando de ellos.

La historia trata de un mundo en el que los hombres proyectan todo lo que piensan al exterior, y estos pensamientos (a los que ellos llaman “ruido”) pueden ser oídos por todos los demás. Parece que es un “don” difícil de controlar, y hay quien consigue tapar este “ruido” con otro tipo de “ruido”. Es difícil de explicar. En el pueblo en el que tiene lugar la narración, no hay mujeres: Algo extraño pasó, relacionado con este poder, y unas criaturas salidas de un virus las mataron a todas. Es este contexto, un niño llamado Todd Hewitt, que vive en este pueblo sin mujeres, está a punto de cumplir 14 años y convertirse en un hombre. Un día, Todd descubre un lugar fuera del pueblo en el que no existe este “ruido”, y tiene que huir para que los demás no sepan que lo ha descubierto. No os he dado ningún spoiler, la historia empieza en este punto.

Los personajes son lo mejor de este libro, a pesar de que el contexto ya es extremadamente diferente y atractivo. Ah, y los pensamientos de los animales también se pueden oír. Y el “ruido” se muestra en el libro como una maraña extraña de frases.

Estación once, Emily St. John Mandel

La temática de este libro distópico que ya arrastra a muchos fans es la aparición de un virus. Uno que se extiende a velocidades de vértigo.

Todo empieza una noche de fría nieve, en la que un famoso actor muere súbitamente durante una de sus actuaciones. Al final del primer capítulo, se lee la frase “Este será el último día normal de la Tierra”.  Lo siguiente que sabemos es que, 20 años más tarde, la humanidad se ha reducido al 1% y está todo bastante desierto. No hay electricidad y la gente se ha vuelto nómada. En este contexto, un grupo de actores sigue actuando allá donde va. Hay flashbacks y llegas a conocer a muchos personajes que, de alguna manera u otra, están relacionados bien antes del virus o después de este.

Los valores de la humanidad cambian y todo se centra en sobrevivir y encontrar a tus seres queridos, aunque también es el nacimiento de un nuevo sistema que gira en torno al pasado pero también en el posible futuro. El ritmo de la historia es muy calmado, pero la autora sabe cómo trabajar el suspense y hacerle leer un capítulo tras otro. Es claustrofóbico, muy (pero que muy) apocalíptico y contemplativo.

A veces te parecerá que estás mirando ‘Lost’.

La parábola del sembrador, de Octavia Butler

Este libro es la primera parte de una saga que tiene solamente dos entregas, ya que la autora no quiso machacar a unos personajes con los que ya había triunfado. Octavia Butler es considerada “la grande de la ciencia-ficción”, aunque a menudo olvidada por muchos (pero no por nosotros).

La cosa va de una chica, llamada Lauren, que vive en una California totalmente destartalada, en la que el agua se ha vuelto más cara que la comida, aunque ambas son bastante inaccesibles. También existe una droga que hace que la gente prenda fuego a cosas, y casi han dejado de existir los trabajos pagados. Lauren vive en una comunidad cerrada, en la que 11 familias viven aisladas de los demás. Todos allí creen que su situación no está tan mal, ya que fuera de esa comunidad reina el caos, pero Lauren sabe que eso no durará para siempre. Y sí, sale al exterior y pasan cosas horribles, y otras no tan horribles.

La gente dice que este libro es como una precuela de ‘Mad Max’, o un videojuego en el que te conviertes en un objetivo para los que ya están curtidos en el arte de matar y saquear. Y, a diferencia de las historias con pocos supervivientes en las que sobran las necesidades básicas, este futuro es la viva imagen de la escasez que, en mi opinión, es más plausible en nuestra realidad futura.

Otros clásicos de la literatura distópica

Estos los tengo que mencionar por que sino reviento, pero creo que todos los habéis leído o, al menos, habéis oído hablar de ellos:

1984, de Orson Welles

En el Londres de 1984 (pero ojo, que es un 1984 en clave de futuro) existe una institución llamada “la policía del pensamiento” que controla la vida de los ciudadanos. Winston Smith, nuestro protagonista, forma parte de este sistema social y se encarga de reescribir la historia para que esta sea tal y como los líderes políticos quieren. No obstante, Smith decidirá replantearse todo lo que está haciendo y el sistema de poder de la sociedad en general.

Un mundo feliz, de Aldous Huxley

También sucede en Londres, y es feliz (el mundo) porque se ha creado con el objetivo de “mejorar” el anterior. La felicidad es obligatoria, todo el mundo está conforme con su papel en la sociedad, y los individuos que la conforman están creados y criados en laboratorios. A los que se plantean cosas y tienen “pensamientos melancólicos” se les inyecta una droga que los reconduce a su estado feliz.

En este contexto, un integrante de este mundo feliz, Bernard, conoce a John, un proscrito que es en realidad el hijo de alguien humano. Y ahí empiezan las reflexiones sobre la vida, la humanidad y la felicidad de la que todo el mundo habla.

Fahrenheit 541, de Ray Bradbury

En este futuro están prohibidos todos los libros, y el protagonista , Guy Montag, tiene la bonita tarea de quemarlos (el título es la temperatura a la que el papel empieza a arder). La razón para esta quema indiscriminada es que los libros conllevan sufrimiento y, en una sociedad dopada de pastillas, medios de comunicación y conformismo, es una razón más que suficiente. Este libro es especialmente horrible (en el buen sentido de la palabra) porque se adelanta en el tiempo y augura cosas que finalmente han pasado en la sociedad.

¿Quieres recomendar algún otro libro post-apocalíptico que esté en tu lista de favoritos? ¡Menciónalo en los comentarios!

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2 Comentarios

  1. Ramón
    28 septiembre, 2018
    Responder

    Hola a todos, Otro libro que engancha desde el principio es “Purgatorio en la tierra”, de J.M.L. Lo empecé y no lo solté hasta que lo terminé. Totalmente absorbente.

  2. Diego
    21 septiembre, 2018
    Responder

    Hola! Un aporte más, de lo mejorcito que he leido hasta el momento: La carreta de Cormac Mccarthy… una maravilla.

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