‘La La Land’, aquí tienes tu Oscar


La La Land es una de esas películas que aparece una vez cada 5 o 10 años. Que echa una mirada al pasado de Hollywood y recoge lo mejor de lo mejor para darle un lavado de cara con un aire más actual.

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Damien Chazelle, el aclamado director por la película Whiplash lo ha vuelto a hacer. Ha conseguido crear una melodía y una historia que encajan a la perfección. Si cierras los ojos y escuchas 3 o 4 notas de piano de esta película en un instante recibes toda la información, todas las experiencias por las que pasan nuestros dos protagonistas. Por suerte, al igual que Whiplash, la banda sonora está protagonizada por el mejor jazz que he oído en los últimos años.

La historia

La introducción de esta película es alucinante. Sin rodeos comenzamos con un espectacular número musical en plena autopista de Los Ángeles donde vemos a un montón de actores llenos e ilusión por alcanzar sus sueños sumergidos en una rutina de castings diarios. «It’s another day of sun«, así se llama la primera canción que escuchamos en La La Land y con ella vemos muy fugazmente cómo los dos protagonistas tienen su primera interacción.

Ella

Emma Stone interpreta a Mia, una joven aspirante a actriz que tras 6 años participando en castings no ha conseguido nada más que un empleo en la cafetería de los estudios Warner. La veremos sufrir con cada casting, la veremos venirse abajo y cuestionarse sus propias intenciones en la vida pero no le faltarán energías para salir con sus amigas o poner un poco nervioso al protagonista masculino de esta historia.

Él

De nuevo vemos a Ryan Gosling aportando todo su porte, su presencia imponente y su sonrisa, aunque es prácticamente inexistente, la apreciamos de verdad.

En esta ocasión le toca interpretar a Sebastian, un joven músico que venera el jazz por encima de todas las cosas. El problema es que el jazz no se encuentra en su mejor momento y ya nadie quiere disfrutar de este tipo de música. Por ello se ve obligado a aceptar trabajos en grupos mediocres o en restaurantes para tocar villancicos con el piano.

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En todo momento lo veremos con cara de pocos amigos mientras toca para sobrevivir, pero todo está justificado si finalmente consigue el dinero necesario para abrir su propio club y hacer que el jazz vuelva a brillar entre las nuevas generaciones.

La pareja

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Desde el momento en que se encuentran saben que hay algo que necesitan del uno y el otro. Los dos se convertirán en su principal pilar de apoyo para ganar confianza y seguir luchando por sus sueños. De fondo siempre tienen la ciudad de las estrellas que les enseñará a brillar de una forma diferente a cada uno.

Recuerda mucho a ‘Cantando bajo la lluvia’

Seguramente leeréis muchos artículos donde encontraréis mil referentes que el director ha tenido en cuenta para hacer esta peli. Como amante del cine y espectador de esta película no pude evitar recordar un filme en concreto: Cantando bajo la lluvia (1952). Confieso que se trata de una de mis películas favoritas y creo que es por eso que me ha encantado La La Land.

En cuanto vi a Ryan Gosling bailando agarrado a la farola y ejecutar esos pasos de claqué no pude evitar recordar a Gene Kelly. Más tarde tuve otro flashback cuando los dos protagonistas están paseando por los estudios de Holywood donde Sebastian afirma ser un músico serio y profesional, igual que la conversación que tienen Don Lockwood (Gene Kelly) y Kathy Selden (Debbie Reynolds) donde ella lo acusa de no ser un actor de verdad, al mismo tiempo que se reafirma como actriz seria de teatro.

La guinda del pastel es uno de los números finales que me recordó muchísimo a la escena de «Broadway Melody» de ‘Cantando bajo la lluvia’, donde Kelly interpreta a un joven con talento que llega a la gran ciudad en busca de una oportunidad de triunfar.

Conclusión

Aunque no estaba del todo convencido cuando oí hablar de este proyecto musical, tengo que admitir que lo han bordado.

Los premios que están ganando los dos protagonistas están más que justificados y no me extrañaría verlos con un Oscar en la mano en unas semanas.

¿Sabíais que tanto Emma Stone como Ryan Gosling estuvieron tres meses ensayando las coreografías antes de comenzar a rodar? ¿Y que Ryan Gosling además no tenía ni idea de tocar el piano antes de hacer esta película? Este último dato me dejó de piedra.

Solo puedo terminar diciendo que han conseguido crear una película maravillosa que nunca olvidaremos.

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