«La Rosa Tatuada» de Tennesse Williams


A «La Rosa Tatuada» fui por sorpresa. Mi padre es un fan del Barça, y justo el pasado sábado había el partido Atlético Madrid vs FCBarcelona. Él no podía perdérselo, así que como buena samaritana, ocupé su lugar en el teatro. Aunque si os soy sincera, ¡yo encantada! Y suerte que lo hice, porque fui a ver una de las mejores obras de esta temporada 2013/2014 ( a mi opinión, claro está). Una obra que me hizo sonreír, preocuparme, empatizar… Y sí, me emocioné en ciertos momentos. No fue sólo por el argumento, cuya historia puede que conozcáis la mayoría, ya que «La Rosa Tatuada» se hizo en película. Está escrita y dirigida por Tennesse Williams (autor de «Un tranvía llamado deseo»), cuyo argumento creó para la gran Anna Magnani. Era un homenaje al pueblo italiano que vivía en Estados Unidos, además de un reflejo del desamor que tuvo la actriz con Roberto Rossellini. Esta ruptura la destrozó, y por eso supo interpretar a la perfección el papel.

En el TNC no encontraremos a Magnani, si no a Clara Segura. Personalmente considero que es una de las mejores actrices del país. Sabe asimilar con naturalidad cualquier personaje que se le asigne, ya sea comedia, drama, thriller. De todo. Pero como digo, con el mayor atributo, la naturalidad. Y sobre todo, conseguir que el público empatice con el personaje, y que además, se encuentre como si formara parte de la historia. Me enamoré de Clara, literalmente. También había otros actores que amenizaban la obra, pero más de tipo coral. Y finalmente, Bruno Oro. Hacía un buen papel de italiano, pero me era imposible no pensar en sus imitaciones de Cristiano Ronaldo o Artur Mas. Creo que es algo que le va a pesar mucho, pero se esforzó en bordar su papel, y eso hay que valorarlo. Aun así, voy a contaros un «cotilleo»… Clara Segura y Bruno Oro son muy, muy, muy amigos, de toda la vida. Supongo que eso también influyó en su aparición, pero lo agradezco. Se veía el buen rollo que se respiraba entre los dos, las risas, las tristezas, los desacuerdos, de todo. Me encantó su relación.

Como podéis comprobar, no os he contado en ningún momento el argumento. Os haré cuatro pinceladas: Serafina Delle Rose (Clara Segura) no puede soportar vivir sin su amado marido, y intenta que su hija Rose Delle Rose le siga en ese encierro. Vive tormentada y triste, pero su hija es joven, forma parte de la nueva juventud norte-americana, y abandona sus raíces italianas cada vez más. Para Serafina, modista del barrio, le es imposible de entender, y aún damatriza más. Hasta el día que conoce Alvaro ManjaCavaglio (Bruno Oro), un hombre con pocas luces, pero sincero y pasional, que le ayudará a revivir pasiones escondidas. Esta obra esconde drama y comedia por igual. Lloras un poco como te ríes a carcajada limpia. Pero isatisfecho no te quedas. Ah, y además, hablan en italiano en ciertas escenas. Básicamente, brutal. Por favor, ir a verla. Es una joya visual que no os podéis perder.

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