The shape of Water inaugura el festival de Sitges


A las 22:45 un jueves en Sitges, la cola para entrar al cine está llena. Pero es que no es cualquier jueves, sino el primer jueves, el día de la inauguración del festival. De su edición número ¿50?

¡Felicidades, festival de Sitges! ¡Has cumplido 50 años!

Y es el Retiro, una de las salas más míticas del festival… La mayor parte de los asistentes llevan todo el día viendo películas, comiendo en la cola, con parones de 5 minutos para digerir lo que están viendo… Los trabajadores y voluntarios del festival no paran un momento. 16 horas de trabajo en las que apenas encontrarán tiempo para ver alguna película… Apenas podrán dedicarse a salas, directores, patrocinadores, listas, pases VIP, compras… Y así hasta el próximo domingo. Y todo para que nosotros podamos estar ahí, esperando para ver el gran estreno de esta edición: The Shape of Water.

Guillermo del Toro: ese hombre encantador

Pocos minutos después de que el público se siente en las butacas, y tras un buen rato preguntándonos por el paradero del director, Guillermo del Toro sube al escenario. Lo hace a grito de “hola cabrones” con ese tono desenfadado que le caracteriza y se emociona al hablar de todas las veces que ha visto películas en esta misma sala…  Rodeado por su gente (que somos todos en la sala, mira qué majo…).

Ya nos tenía a todos ganados, grabando vídeos, haciendo fotos, cuando se puso un poco más sensible y empezó a hablar de The Shape of Water. Y es que, queridos lectores, esta es, de toda su obra, su película favorita. Comenta que es la más emotiva e, incluso, la más romántica. No es broma. Sí, él, el mismo Guillermo del Toro de The Strain, Mimic, Cronos El mismo que nos dejó sin esperanzas tras El espinazo del diablo El mismo que va a dirigir una próxima versión de Pinocho.

La historia de amor de Del Toro

Del Toro presenta esta película como el que pone el corazón en las manos de otra persona y le dice “ahora te pertenece”. Lo hace con una sonrisa en los labios, presa de todo ese amor que le invade y que comparte con todos los asistentes de la sala Retiro aquel Jueves 5 de Octubre a las 22:45. Y, lo siento, Guillermo, no haré trizas tu corazón, pero no creo que The Shape of Water sea tu obra más redonda.

Creo que, como director, ha hecho un ejercicio de riesgo, ha salido un poquito de su zona de confort de los momentos sádicos de su cine (yo difícilmente olvidaré a Sergi López en El laberinto del fauno) para contar una historia de amor.

Pero tampoco reniega de sus orígenes, referencias y lugares comunes. Aunque no tengamos robots ni epidemias, su intento por narrar un Amelié a un estilo más steam punk es una preciosidad a la vista y al oído. Vale, siempre hay esos  malos horribles y unos buenos ridículamente moralistas, propios de tus películas pero…. Es que la música es de Alexandre Desplat, ¿cómo no me va a encantar?

¿De qué va The Shape of Water?

Estamos en los Estados Unidos, alrededor de 1963. Es la Guerra Fría y la carrera militar y espacial está en su punto más álgido. Eliza es una empleada de la limpieza muda en una instalación del Gobierno que esconde unos laboratorios secretos. Su vida cambia por completo al descubrir a un ser enigmático: un hombre-pez único que vive encerrado y es víctima de diversos experimentos. Eliza empieza entonces a sentir simpatía por este extraño ser y se establece una fuerte conexión entre ambos. Pero el mundo real no es un lugar seguro para un hombre de estas características.

Sally Hawkins, Michael Shannon y Richard Jenkins están fantásticos.

La música es fantástica. La foto es maravillosa. El guión… Lástima… Los personajes demasiado buenos o malos… Y la historia. Sobre todo la de amor. A mí, personalmente, no me convence la tensión que se crea entre Eliza y el hombre Anfibio. Y lo siento si estoy apretando el corazón del director y guionista de la historia… Ni por esas, me resulta creíble. ¡Pero te agradezco el intento!

Esta película habla con mucha sinceridad (y poca realidad, afortunadamente) del amor, de los prejuicios, del racismo, la homofobia, los milagros… Y todo eso adornado con ese toque de fantasía propio de Jeunet… Te perdono por eso y porque no recurres a un “flechazo” ridículo (ya sería el colmo) pero no puedo decir que me encuentre ante a una historia redonda. Lo que sí estoy es ante un cuento de hadas precioso. Un cuento que crea ilusiones y emociones nuevas a cada segundo.

Nos has dado todo.

Guillermo del Toro, el amor y los mosntruos

Gracias por darnos tu corazón en forma de película en la edición número 50 del festival de cine fantástico y de terror de Sitges. Quizá no te has dado cuenta de que ya has dado un poquito de este músculo con todas tus películas (Cronos, El laberinto del fauno, Pacific Rim… todas son profundamente tuyas…) y con cada una de tus presentaciones, en las que te muestras simpático y cercano. Llevas años creando sueños para “frikis” (como les llamaste el jueves), ahora estos sueños son más románticos… Pero los monstruos siguen ahí, y esperemos que siempre sigan ahí.

Simplemente, contarán nuevas historias.

 

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