‘Thelma’ y el miedo a ser uno mismo


Estamos en la época de los Oscars, por lo que es casi inevitable ver u oír hablar de alguna de las nominadas en 2018. Personalmente, no suelo ver películas porque estén nominadas a los Oscars. Pero este año me he saltado esta norma.

Descubrí esta película de casualidad, Thelma fue la propuesta noruega como “Mejor película de habla no inglesa”. Aunque no está en la carrera final para hacerse con la ansiada estatuilla, decidí a verla.

Tuve que esperar unos meses hasta que finalmente pude verla. La película ha tenido un estreno limitado, estrenándose en algunos festivales, así que es un poco difícil encontrarla. Se estrenó en el Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges, y fue una de las grandes ganadoras del festival este año. Además, también consiguió premios a Ganadora de Premio Especial del Jurado, Mejor Guión y Méliès de Plata a Mejor Película.

¿De qué va la película Thelma?

La protagonista es Thelma, una chica de 18 años que comienza a estudiar en la universidad. Es en esta etapa cuando comienzan a ocurrirle cosas extrañas, a ella y a las personas de su alrededor. Al mismo tiempo descubre que está enamorándose de una compañera y tiene que enfrentarse a su, muy religiosa, familia.

El argumento de la película puede llevarnos a pensar que es algo que ya hemos visto antes, pero no. Todo está contado de una forma diferente, y te engancha. El director es capaz de narrar una historia intimista e inocente en ocasiones,  y otras veces algo más violenta.

El film está dirigido por Joachim Trier, director conocido por El Amor es más fuerte que las bombas. Está protagonizado por Eili Halboe, como Thelma y Kaya Wilkins en el papel de Anja, el interés amoroso de la protagonista. Sus padres están interpretados por Hendrik Rafaelsen  y Ellen Dorrit Petersen. Estos cuatro personajes son los que construyen la historia principal.

No todo es lo que parece

Thelma es una película noruega, que cuenta con muchos de los elementos más representativos del cine y series escandinavos. Los paisajes tienen un gran papel, especialmente en la segunda parte de la película, y predominan los bosques y los parques. Otro rasgo distintivo es la gran evolución de los personajes, sobre todo con la protagonista para mostrar el cambio que experimenta.

Considero necesario avisar del ritmo de la película. Tiene un ritmo lento, pausado, hasta en los momentos de más tensión. A algunas personas esto le puede parecer aburrido, pero en este caso, es necesario que sea así. El director se toma su tiempo para mostrarlo todo: personajes, tramas ubicaciones, emociones… Lo que es perfecto, porque podemos ver perfectamente todos los cambio y dudas de Thelma.

Lo que más me ha gustado de la película es que la puedes ver de dos formas: como una película con un personaje con poderes sobrenaturales y una historia homosexual, o ir un poco mas allá. Ante todo, narra la historia de descubrirse a uno mismo y de aprender a aceptarse tal cual eres. Todo ello aderezado con la historia de los poderes sobrenaturales. Esta historia esta dividida en tres partes muy bien diferenciadas:

Descubrimiento de uno mismo

Thelma y Anja

Descubrimos sus poderes durante la primera hora de la película. Los poderes de Thelma no están del todo definidos, no sabría qué nombre darles, pero básicamente son: hacer desaparecer a personas, llama/invoca a personas con la mente y extraños fenómenos con pájaros, este último va acompañado de unas convulsiones. Estos fenómenos le suceden muchas veces cuando está con Anja o piensa en ella. De esta forma, el director nos conecta los miedos de Thelma con la aparición de los poderes. A algo tan “simple” como descubrirse a uno mismo, le da un aspecto paranormal, haciendo visibles todas sus dudas y miedos y que como espectador te hagas una idea mas clara de lo que le está pasando.

Además de mostrar los poderes, se muestra la relación de Thelma con sus padres. Desde el primer momento en el que aparecen, sabes que la controlan, hasta un punto que puede parecer obsesivo. La llaman todos los días, y Thelma le cuenta absolutamente todo a su padre, que parece no dudar en hacerla sentir mal o culpable por las cosas que hace o siente. Ese estado de represión en el que ha estado casi toda su vida favorece a que los poderes aparezcan.

En esta primera parte está una de las escenas que más me ha gustado, se trata de la escena de la ópera. Esta escena que dura unos cuatro o cinco minutos, tiene una carga emocional muy fuerte, y Eili Halboe lo hace a la perfección. Cuando veas la escena, verás que conectarás con el personaje y sentirás todas sus dudas, dolor y miedo.

Negación

En esta parte, Thelma da un paso hacia atrás. Trata de controlar sus poderes, pero no enfrentándose a ellos, sino huyendo de ellos. Tras estar en una clínica, buscando una explicación para sus convulsiones y lo que le ocurre, vuelve con sus padres. Ocupa casi una hora de película y es muy dura, porque ves cómo Thelma se niega a sí misma, quiere ser diferente.

Además profundizamos en la relación de Thelma con sus padres, viendo que desde hace tiempo, ellos sospechaban que algo le pasaba a su hija. La madre la trata muy mal, de forma despectiva o con indiferencia. Mientras el padre quiere hacerla sentir culpable de todo lo que ha hecho y que no puede enamorarse de una mujer. La tienen sedada casi todo el día, para que no pueda usar sus poderes.

Los paisajes en esta parte son muy importantes, ella vive en el campo, con grandes bosques y un lago. El paisaje parece algo sobrenatural y encaja perfectamente con la atmósfera que se crea con las situaciones que se vive dentro de la casa.

Aceptación

Son los diez últimos minutos y es cuando ella realmente se da cuenta de quién y se acepta, porque ve que así es realmente feliz.

El final de la película es consecuente. Nada elaborado, eso para mí, lo hace aún mejor. Termina de una forma normal, casi como la vida. Este final pone la guinda a un pastel casi perfecto.

Hay que darle una oportunidad

La película puede parecer lenta a algunos, para mí tiene el ritmo perfecto. El tema y cómo se desarrolla no es para hacerlo con prisas. Si buscas una película de acción y poderes, esta no es la tuya; si en cambio, quieres una buena película, con buenos actores, bien dirigida, con un personaje con poderes y una buena historia. Sin duda, esta merece una oportunidad.

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