Claves para entender el Día de las Letras Gallegas


Cualquier fiesta cultural dice mucho sobre la región en la que se celebra. Y con el Día de las Letras Gallegas uno puede entender un poco más ese microcosmos formado por gallegos.

Es algo así como un Sant Jordi con pimentón. Cada 17 de mayo echamos la vista atrás y rescatamos del olvido la obra de algún escritor o escritora que haya dado parte de su vida al gallego. Este año la homenajeada es María Victoria Moreno Márquez.

María Victoria Moreno Márquez / © Europapress

Para, para… ¿Qué es eso del Día de las Letras Gallegas?

Corría el año 1863 en la ciudad de Vigo cuando un 17 de mayo Rosalía de Castro, la principal figura de las letras gallegas, publicó su obra Cantares Gallegos, un poemario sumamente íntimo y costumbrista que marcó el inicio de una época que se convino en denominar “Rexurdimiento”, o, en castellano, el renacimiento de las letras gallegas. Lo curioso es que ella no tuvo voluntad alguna de publicarlo. El culpable fue su marido, Manuel Murguía, el también creador de la Real Academia Gallega. Envió el poemario a editoriales, convencido del talento de su mujer.

Para entender esto te tengo que poner primero en antecedentes. La lengua del noroeste había tenido un amplio uso durante la Edad Media. En el siglo XII había sido una herramienta oral en diferentes reinos, como el de Castilla. Y fue con Alfonso XIII cuando alcanzó su popularidad. Sustituyendo al latín se convirtió en la lengua culta y escrita. Sin embargo, esa época de gloria se fue viniendo abajo paulatinamente.

En líneas generales, dejó de ser la lengua de los escritores. Un ejemplo lo puedes encontrar en escritores como Valle-Inclán o Emilia Pardo Bazán, que aun siendo gallegos prácticamente no lo han utilizado en prácticamente ningún momento de su obra. Ese estatus de lengua culta se perdió, y no fue hasta esa etapa de renacimiento cuando los intelectuales, literatos y artistas se volvieron hacia esa extraña y cantarina lengua en la que creyeron encontrar o redescubrir parte de su identidad.

¿Y existe desde hace mucho?

Su origen parece el principio de un chiste. En el año 1963 un arquitecto un sacerdote y un escritor acudieron a la Real Academia Gallega con la idea de que los catedráticos allí presentes conectasen diferentes instituciones con un único fin: el de homenajear una vez al año a un autor o autora de relevancia cultural en lengua gallega. Aquella institución tenía en ese momento más de 60 años de historia. Pese a su longevidad, los órganos superiores de la misma decidieron ceder a las inflexiones de las nuevas ideas. Y en apenas dos meses después Rosalía de Castro fue coronada como una verdadera revolución lingüística y cultural para dos millones de gallegos.

Su poemario había recorrido España en todo ese tiempo, y había despertado pasiones e influenciado a tantos otros poetas. Autores de la talla de Unamuno, Azorín o Machado realizaron una soberbia defensa de la autora compostelana. Ahora llegaba el momento de dar el siguiente paso y de que surgiese una ovación desde el mundo. Y que todos los gallegos reconociesen en forma de día y de homenaje a Rosalía.

© Europapress

¿Y qué pasa con María?

Desde entonces, las Letras Gallegas conmemoran cada año a un escritor o escritora fallecidos cuya obra se haya realizado en lengua gallega. La primera, como decíamos, fue Rosalía de Castro, a quien se le dedicó el día en el año 1963. Este año, vuelve a coger una mujer el testigo. Y ya era hora. Si miras la lista de premiados solo podrás encontrar un total de cuatro nombres femeninos, coincidiendo con el de María.

Curiosamente no era gallega de nacimiento, sino que se mudó ahí posteriormente. Algo que se denomina como una “gallega de elección”. Desde muy joven tuvo una defensa ferviente del gallego, una lengua que idolatraba ¿Y de qué escribía? Fácil. Principalmente se dedicaba a la literatura juvenil e infantil. Profesora de secundaria, estaba en contacto directo con estudiantes y adolescentes gallegos de todas las clases. Había trabajado en Sanxenxo, Lugo y Pontevedra, por lo que había recorrido el interior y el exterior de Galicia.

Una vez instalada en Pontevedra, se involucró muy estrechamente en su vida cultural y política, y finalmente murió a los 66 años a causa de un cáncer de mama.

Evidentemente, la decisión del jurado de este año coincide con varios elementos. Para empezar, con el inmenso desequilibrio que había entre premiados y premiadas, que hacía casi desmerecer el propio premio. Por otro lado, pese a ser una figura algo más desconocida que otros premiados anteriormente, María nos enseña la valiosa lección de que uno no es gallego por su sangre ni por su DNI, sino por su elección.

Para terminar…

El principal problema que puede tener una fecha tan señalada es que los locales y los autóctonos nos la guardemos en casa, como un tesoro oculto cerrado al exterior, cuando, precisamente, gracias a María podemos ver que como cualquier otra parte de la cultura se trata de una fecha para compartir.

El Día de las Letras Gallegas es un recordatorio sobre la cultura y la identidad de una esquina de la península que se resiste a verse resumida dentro de un todo mayor. Cada 17 de mayo da coletazos, se revuelve y toda la comunidad aprende de memoria el nombre de una persona que podía o no conocer.

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