La bella y la bestia: ¿magia o controversia?

Que Disney saque a la luz una nueva versión de “La bella y la bestia” no es una prueba personal en la que te enfrentas a tu niño interior, ya sabes a lo que vas, sabes que no va a ser lo mismo, que has cambiado, que lo más probable es que no te guste, pero, ¿realmente has cambiado tanto? ¿Realmente eres ajeno por completo a tu niño interior que vio “La bella y la bestia” con palomitas y lloró la primera vez que vio bailar a la bella y la bestia?

No mientas. Sabes que era una de tus películas favoritas, que aún recuerdas lo que molaba el dibujo de la bella comparado con el príncipe, de Bella y su biblioteca, de Maurice, Potts, Lumiére, Gastón, Le Fou, Philippe, la aldea…

Pese a que no tiene la magia de los dibujos animados del original, y que nunca podremos ver a Bella como Emma Watson, ni falta que hace, la verdad, tengo algunos motivos para salir contenta con esta nueva interpretación del clásico.


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Dado que estamos en el año en el que el feminismo está de moda, este es el año para que Disney se ponga las pilas y trabaje en personajes femeninos más semejantes a este. Y es que el personaje de Bella sale ganando mucho. Vemos un desarrollo y evolución del personaje, aunque algo atropellado y con calzador, y, en según qué escenas, la entendemos y entendemos su proceder y la personalidad del personaje. Gracias, Emma, por pelear por una Bella que elige a su compañero, que es activa, que tiene iniciativa, que es profundamente feminista, es sincera, inteligente y no complaciente… Me gusta que nos acerquemos un poco a “Las fantásticas aventuras de Bella” por una vez, sobre todo, porque la figura de la bestia también sale ganando. No tenemos un monstruo desgarbado y bruto que tiene que aprender modales junto a Bella, sino a un príncipe y joven ilustrado (que fue un poquito imbécil y chulillo en su pasado) que ha aprendido a vivir en soledad y que, gracias al personaje de Bella, recupera su esperanza, e incluso ciertas aficiones, como viajar, la lectura. Ninguno es el manic pixie dream role del otro, se complementan y su relación hace que se desarrollen. No es Magnolia, pero espero bien poco del desarrollo de personajes y tramas de Disney, permitid que me alegre. Personalmente, no me convence Dan Stevens, ni aquí ni en Downton Abbey, y se esfuerzan tanto en reflejar cada matiz de la bestia original, que el vestuario se lo pone aún más difícil.

Y sí, UN BRAVO a Luke Evans y Josh Gad. Son los mejores Gaston y Le Fou que podía tener la película. Traen las mejores escenas musicales y los momentos más cómicos de la película.

Tenemos unos personajes que son “los malos” y, sin embargo, tienen arco, cambian, existen, son palpables… Gastón es casi un Begbie de Disney y Le Fou un Spud.

Bill Condon, que ha variado tanto entre trabajos como “Kinsey” y la saga “Crepúsculo” ha decepcionado mucho y se ha encontrado con mucho rechazo por su propuesta Disney, menos blanca que lo acostumbrado. Ha sido muy criticado por las dos referencias homosexuales de la película y se ha prohibido en Malasya y Rusia. ¿Vivimos en un mundo en el que el director de algo tan comercial como “Crepúsculo” hace algo tan controvertido como mostrar un momento gay en clave de comedia- vale y un personaje- y se prohíbe en cines?

El mundo es aterrador.

La película no.

Padres: Podéis llevar a vuestros hijos y sacar vuestras propias conclusiones.

Lo peor que puedo decir es que, realmente, no es tan buena.

Si no fuera por el nombre de Watson, su marketing y origen, habría pasado sin pena ni gloria. Desafortunadamente las nuevas tramas entran con calzador, son muy previsibles y las escenas quedan poco orgánicas. Y nunca tendrá la misma magia ver los dibujos de los sirvientes que ver el 3D. Lo siento, eso sí que no os lo puedo comprar (pese a lo maravillosa que es la señora Potts y Chip). No importa lo maravillosa que sea la fotografía y Luke Evans, sencillamente, no están a la altura de la magia, y nada puede ganar a eso.

A mí no me importa perder la magia del original. Realmente quiero más feminismo, multiculturalidad y elección sexual en el cine infantil.

¿Y por qué no?

Es el cine que educa a los niños. No quiero niñas que busquen un príncipe encantador con castillo, sino que busquen aventuras, lean y se enfrenten a la adversidad, como Bella, Brave, Elsa… Y que si encuentran una pareja sea porque les gusta.

¿O queremos otra generación de discusiones por los malos referentes?

Es el buen camino… Y se puede hacer mucho mejor.

Pero quien mejor puede venderos esta película es Emma Watson, la heroína de la película y casi del momento. Ella tiene mucho que decir, dentro y fuera de la película. Si no vais a verla por el original, es por la curiosidad de verla a ella, ¿o no?


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A mí me gusta más lo que dice fuera.

¿Y a ti?

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