Misión: Imposible – Nación Secreta


Esta crítica podría resolverse de forma sencilla en tan solo unas pocas lineas. Si alucinaste con Misión: Imposible III’ (Mission: Impossible III, 2006, J. J. Abrams) y Misión Imposible: Protocolo Fantasma(Mission: Impossible – Ghost Protocol, 2011, Brad Bird), puedo asegurarte que volverás a pasarlo en grande con Misión: Imposible – Nación Secreta‘ (Mission: Impossible – Rogue Nation, 2015, Christopher McQuarrie). Si por el contrario te parecieron simples fuegos de artificio y un cúmulo de macguffins que solo sirven para liar el argumento puedes ahorrarte la entrada de cine.

Misión: Imposible - Nación Secreta
En los últimos años hay tres grandes sagas que parecen haber encontrado puntos comunes de los que retroalimentarse: James Bond, Jason Bourne y Misión Imposible. Las tres se han inspirado mutuamente, se sienten cómodas en un espionaje basado en la acción “realista” y ofrecen todas las herramientas posibles a su protagonista para que desarrolle un carisma y una presencia arrolladora. Como fan absoluto de las tres sagas acudo a cada nuevo estreno con las expectativas muy altas, pero a la vez con ese miedo a que “salte el tiburón”.

Misión: Imposible - Nación Secreta
Misión: Imposible – Nación Secretacomienza por todo lo alto -y no me refiero solo a que sea con la (desde ya) mítica escena del despegue del Airbus A400M-, dejando muy claro que es lo que vamos a encontrar en la quinta entrega de la saga: una película de acción MUY bien rodada, MUY bien montada, espectacular pero con un aire realista que le sienta fenomenal y con una banda sonora que encaja perfectamente con todo lo que vemos en pantalla. ‘Nación Secreta’ coge el tiburón por los huevos y le obliga a tararear la melodía de la saga justo al acabar la escena de abertura y plantar los títulos de crédito en pantalla.

Misión: Imposible - Nación Secreta
Mientras que el FMI (Fuerza de Misiones Imposibles) se enfrenta a su desaparición un misterioso grupo terrorista, conocido como El Sindicato’, amenaza con destruir el sistema establecido mediante un quirúrgico uso de la violencia a escala mundial, buscando siempre una reacción en cadena. Ethan Hunt (Tom Cruise) deberá trabajar una vez más en la sombra, escondiéndose del propio gobierno (y ya van…), para dar con el líder de ‘El Sindicato’ (Un Sean Harris muy inquietante). No faltaran las ya típicas incursiones imposibles con medidas de seguridad cada vez más rebuscadas, persecuciones en todo tipo de vehículos y combates cuerpo a cuerpo con coreografías asombrosas (Tom Cruise se casca un movimiento concreto que da ganas de aplaudir). Como he comentado más arriba, la acción desmesurada está siempre acompañada de un pulso muy medido y que tan poco abunda en la actualidad, aunque su director, Christopher McQuarrie, ya dejó claro su buen hacer con la escena del francotirador en ‘Jack Reacher’ (Jack Reacher, 2012, Christopher McQuarrie).
Misión: Imposible - Nación Secreta
Tom Cruise -con 53 años ya- parece disfrutar de cada segundo de la película y eso contagia al espectador. Vemos a un Ethan Hunt cada vez más vacileta, más indestructible y más Solid Snake, que en manos de Tom Cruise parece capaz de comerse el mundo. La película entera parece hecha para el lucimiento del actor, que ha acabado convirtiendo la saga en casi cine de autor, metiendo la mano en todo lo que ha podido, poniendo la pasta que fuera necesaria, llamando a directores y supervisando escenas de acción y guión. Pero a pesar de que Tom Cruise es el protagonista absoluto -y no deja ni por un segundo que nadie le haga sombra-, en esta quinta entrega hay un personaje que sale muy reforzado: Benji Dunn, interpretado por Simon Pegg. Pocas veces un personaje que podría calificarse como el típico compañero gracioso de las pelis de acción encajaba tan bien en una trama -supuestamente- seria -aunque con muchos toques de serie B de domingo por la tarde-. Por otro lado tenemos a Rebecca Ferguson que interpreta un personaje del que no quiero hablar mucho, pero que nos tendrá siempre pendientes sobre cuales son sus verdaderas intenciones y a quien le es leal -aunque para ello haya que desconectar la intuición y la experiencia viendo este tipo de películas-. Jeremy Renner y Ving Rhames tienen muy poco espacio para destacar -especialmente el segundo- y hacen lo que pueden con sus escasas apariciones. Alec Baldwin Simon McBurney también tienen que lidiar con unas apariciones muy puntuales, pero sus personajes me parecieron mucho más interesantes.

Misión: Imposible - Nación Secreta
‘Misión: Imposible – Nación Secreta’ es en definitiva un productor muy bien acabado y que demuestra que la saga está más viva que nunca -gracias al impulso que J.J. Abrams le dio en la tercera entrega, claro está-. En mi critica de Terminator Génesis echaba en falta escenas de acción mas originales y que dejasen un poso una vez terminada la película, cosa que si he encontrado en ‘Nación Secreta’. A parte de la ya mencionada secuencia del avión, podemos encontrar joyas como toda la escena de la opera -madre mía que montaje-, la persecución de las motos o todo lo relacionado con “ese gran desagüe” que se ve en el trailer.

9,5/10

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