Recta semifinal para Mad Men


Una vez más (y de las últimas) llegan Don Draper (Jon Hamm) y su séquito para ofrecernos ficción televisiva de la mejor calidad. Estamos hablando de Mad Men, señores. La serie empieza lo que será su recta final; una última temporada que será dividida en dos partes de unos seis o siete capítulos. Qué difícil se nos va a hacer despedirnos de toda la oficina…

mad men poster


Veamos el vídeo promocional de la séptima temporada (tranquilos, no hay spoilers).

Llevamos ya dos episodios, que de momento nos han servido para reencontrarnos con nuestros protagonistas favoritos. ¡Y qué bien nos los han vuelto a presentar! La serie ha dedicado unos segundos a recrearse en cada uno de los personajes con los que nos gusta pasar esa hora de capítulo. Saben que este es un “hola” con despedida implícita, y por eso todo es importante a estas alturas. Han pasado ya tantas cosas que tenemos que echar un vistazo a los últimos acontecimientos con los que terminó la pasada temporada. Si queréis refrescaros la mente podéis hacer clic AQUÍ y leer nuestro artículo sobre el final de la sexta temporada de Mad Men.

¡ALERTA SPOILER!

La primera en aparecer en esta nueva temporada ha sido Peggy (Elisabeth Moss), después de unos minutos en los que uno de los publicistas de la oficina explica la idea de una campaña, mirando a cámara. Y esto nos recuerda el gran tema de la serie; la publicidad, y esa esencia entusiasta y creativa que tanto nos gusta. Porque, aceptémoslo, todos hemos querido estudiar publicidad cuando veíamos la serie. Y también hemos querido fumar y beber sin parar, aunque estos hábitos han ido desapareciendo…¡y de momento no ha salido más que un cigarro! Recordemos lo que ha sido la serie en este aspecto.

La entrada a la serie de Roger Sterling (John Slattery) ha sido para mi la mejor; desnudo, levantándose después de una bacanal sexual en medio de jovencitas adormecidas repartidas por la habitación. Luego Joan (Christina Hendricks), subiendo elegantemente las escaleras con uno de esos vestidos ceñidos, en plan femme fatale como siempre. Don, preparándose para uno de los días de su nueva vida, alejado del trabajo y tomándose un descanso forzado que no le sienta nada bien, y que lo pone en un punto en el que nunca antes lo hemos visto. Y no nos podemos dejar a Megan (Jessica Paré), con esa espectacular salida de su coche descapotable, a cámara lenta mientras suena I’m a man de The Spencer Davis Group.

roger

En esta temporada hay mil cosas nuevas, pero para mi, hay dos más importantes que han dado un vuelco en la serie, por encima de todas las demás.

La primera es DON DRAPER. Ese triunfador nato ya hacía tiempo que empezaba a derrumbarse, porque nosotros sabíamos lo que Don había sido, un huérfano criado en un burdel. Pero los demás no tenían ni idea, no le conocían, y él jugaba con eso. Ahora él se ha abierto, y lo peor es que eso le ha llevado a la situación que está viviendo ahora; vacaciones forzadas. Además, Megan no es una mujer florero; ella lo sabe y él también, y si tiene que irse a California para seguir con su carrera, se va. Así que Don no sólo está “sin oficio ni beneficio”, sino que también está abandonado. Está fuera de combate, y eso es totalmente nuevo. O no. Él siempre se ha sentido muy sólo, interiormente. Sea como sea, su vida a dado un vuelco de 180 grados. ¿O no recordáis al Don Draper de antaño? Modelo a seguir para todos y amargamente inalcanzable para la mayoría. Ahora es un hombrecillo que tiene que salir del agujero en el que se ha metido por abusar demasiado de esa máscara que él mismo había fabricado.

don draper

La segunda cosa que han evolucionado radicalmente han sido LAS MUJERES DE MAD MEN. Aún recuerdo cuando, en los primeros capítulos, Peggy llegaba nueva a la oficina, y se encontraba con la cruda realidad del mundo de la publicidad; hombres que piensan ideas, mujeres que se pasean para su deleite. Todo eran sonrisitas, faldas por la rodilla y en general todo rematadamente machista. Ahora no sólo han conseguido llevar campañas e incluso marcas ellas solas, el trato que se les da en la oficina es totalmente diferente, y llegando casi a la igualdad (un poco ficticia a veces, para que nos vamos a engañar). Además, ahora tienen a secretarias de color, cosa impensable al principio de los principios de la serie. Y de todo esto me di cuenta cuando, en el primer capítulo de esta última temporada, las faldas eran repentinamente mucho más cortas que las de las temporadas pasadas. Una bonita metáfora de la liberación de la mujer.

Peggy

Otras cosas que obviamente marcaran la temporada son las divisiones entre los trabajadores que están en California, Pete (Vincent Kartheiser) y Ted (Kevin Rahm), y la separación entre Megan y Don (separación física). Aún no hemos visto a Betty (January Jones), y la espero con ansias aunque la odié durante mucho tiempo. Pero sí que nos han enseñado lo crecida que está Sally (Kiernan Shipka), que tiene toda la pinta de terminar siendo como su padre. Ahora también tenemos a Lou sustituyendo a Don, y éste mina la moral de Peggy. A Joan le dan cada vez más responsabilidades, aunque aún tiene que luchar por hacerse un hueco en este mundo de hombres.

Don y Sally

Y en fin, mil cosas que tienen que pasar…En general el nivel de la serie siempre ha sido bueno, así que no me preocupa lo que puedan hacer con el final. Eso sí, quiero que me lo den ya.

MM Todos

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