¿Quién es Chimamanda Ngozi Adichie?


El pasado octubre tuve la suerte de poder asistir a unas conversaciones de esta escritora nigeriana en el CCCB de Barcelona, y no puedo no contaros acerca de estas (y de ella).

Chimamanda es una escritora nigeriana, y entre sus novelas está ‘Purple Hibiscus’ (en español ‘La flor púrpura’), ‘Half of a Yellow sun’ (en español ‘Medio sol amarillo’) y ‘Americanah’. También ha publicado una colección de relatos cortos titulada ‘The thing around your neck’ (en español ‘Algo alrededor de tu cuello’), que hace poquísimo se ha traducido a nuestro idioma, con un prólogo de la ilustradora y artista española Paula Bonet.

Sus novelas han ganado varios premios (sobretodo las dos primeras), y otras han dado la vuelta el mundo. En total, Chimamanda ha sido traducida a 30 idiomas diferentes, y se la conoce por hablar de raza y feminismo. En 2012 la escritora dio una TED TALK en la que decía que todos tenemos que ser feministas (‘We should all be feminists’) y, a partir de ese momento se convirtió en un modelo a seguir. Ha publicado una versión adaptada de esta TED TALK y otro libro titulado ‘Querida Ijeawele: Cómo educar en el feminismo’.

Aún así, para conocerla en profundidad, es mejor que echemos un vistazo a la temática de sus novelas.

¿Qué ha escrito Chimamanda?

‘Purple Hibiscus’/‘La flor púrpura’. Kambili, una niña de quince años, y Jaja, su hermano mayor, viven en la ciudad de Enugu, Nigeria. Su vida está llena de privilegios, ya que su padre es un importante hombre de negocios, pero también un fanático religioso que quiere que sus hijos vivan bajo la perfección evangélica a la que él aspira. La tía de los niños los invita a pasar una temporada en su cálido hogar de Nsukka, que tiene el sabor de una libertad que nunca antes habían probado. Estando allí, un golpe militar sacude su país, y Kambili y Jaja vuelven a casa…ahora transformados por sus vivencias en Nsukka, y dispuestos a cambiar esa vida que les censura.

 

 

‘The Thing Around Your Neck’/‘Algo alrededor de tu cuello’. Las historias de esta colección de relatos hablan de África, de mujeres que tienen que salir adelante lejos de su país, de emigrantes que llegan a América y, en la gran mayoría, del choque entre estas dos culturas tan y tan distintas.

 

 

 

 

‘Half of a Yellow Sun’/‘Medio sol amarillo’. Esta novela es más bien un relato histórico, que recrea un episodio de la historia de África: la lucha de Biafra por la independencia de Nigeria y la posterior guerra civil. Los protagonistas del libro son Ugwu, Olanna y Richard, tres jóvenes relacionados con el entorno universitario. Chimamanda se posiciona mostrando entre líneas su opinión sobre el colonialismo, las alianzas étnicas y el papel de las potencias mundiales.

 

 

 

 

‘Americanah’. Esta es la primera novela con la que Chimamanda se sintió libre para jugar con sus personajes, pues no tenía que ser fiel a ningún contexto social como en las dos primeras. Se quitó ese sentimiento de responsabilidad de sus espaldas, y por eso Ifemelu, la protagonista, tiene tanto de ella.

Ifemelu es una joven nigeriana que viaja a America huyendo de una dictadura militar y se da cuenta, por primera vez, de lo que significa ser negra. Obinze, el amor adolescente de Ifemelu, se queda en Nigeria y se labra su propia vida lejos de ella. Ifelemu tiene el afilado e irónico sentido del humor de la escritora, y el libro toca temas tabú que nadie antes ha querido tocar.

 

‘We Should All Be Feminists’/‘Todos deberíamos ser feministas’. Como bien hemos dicho antes, este libro es una adaptación de la TED TALK que hizo de Chimamanda un ídolo de masas, sobretodo de masas feministas. Aquí ella habla de lo que significa ser feminista, y de los obstáculos que ella se ha encontrado en el camino.

 

 

 

 

‘Dear Ijeawele, or A Feminist Manifesto in Fifteen Suggestions’/‘Querida Ijeawele: Cómo educar en el feminismo’. Este libro es también una adaptación de otro texto; esta vez se trata de una carta que Chimamanda envía a una amiga que le pregunta cómo puede educar a su hija para que crezca siendo feminista.

 

 

El feminismo de Chimamanda

Cuando Chimamanda empezó a ser feminista no era consciente de ello, ya que era una niña y que no conocía la palabra “feminismo”, ni por qué las cosas eran como eran. Ella recuerda haber vivido en una familia bastante progresista para la época y el lugar, pero aún así había “pequeñas cosas” que le molestaban, o que no entendía, como por ejemplo por qué su hermano no tenia que aprender a cocinar y ella sí, o por qué tenía que “sentarse como una señorita”.

Una vez alguien le dijo “Si quieres la igualdad, ¿por qué no te consideras humanista en vez de feminista?”.

“El objetivo del feminismo es llegar al día en que éste no sea necesario”

Ella asegura que las cosas tienen que llamarse por su nombre, y que la palabra “feminismo” no debería estar vinculada a algo negativo, ya que es una necesidad por cubrir. Es este tipo de hostilidad, que consideran que el feminismo es algo malo o solo lo practican “mujeres enfadadas”, lo que le da razones para seguir haciendo lo que hace; llamándose feminista y ayudar a otras mujeres a serlo.

¿Qué tipo de feminismo postula Chimamanda? Dice no estar interesada en la teoría feminista, ya que está más centrada en el tipo de lenguaje que tendríamos que utilizar, ni en el feminismo académico, que no suele tener en cuenta el contexto de cada situación.

El feminismo en África

El feminismo es un tema tabú en el lugar de origen de la escritora, pero no por eso es un tema ajeno a África. Antes de que el colonialismo sucediera, la posición de las mujeres en esos países era mucho mejor que la actual, y el machismo que está tan presente en la estructura social viene, en realidad, de la subyugación de la mujer blanca. A partir de la colonización, afirma Chimamanda, las mujeres empezaron a “pertenecer a la cocina y a la cama”, pero esto no forma parte de las raíces de África.

“El feminismo sale de los libros de los blancos”

A menudo, la autora tiene que luchar con una idea muy arraigada a su sociedad: el feminismo no es africano. Ella no cree que haya que empezar un movimiento llamado “feminismo negro”, porque ya lo hay, y no es diferente al considerado “feminismo de blancos”. El feminismo no debería ser culturalmente específico, sino expresarse universalmente. El problema aquí, explica Chimamanda, es que el “feminismo de blancos” es el que está más documentado, en el pasado y hasta la fecha.

Al final de la conferencia, alguien del público preguntó a la autora si, cuando estaba escribiendo ‘Americana’, siempre tuvo claro que quería hacer un personaje fuerte y empático (refiriéndose a la protagonista, Ifemelu). Chimamanda respondió que nunca pensó en hacer una mujer fuerte como tal, porque las mujeres fuertes eran lo normal para ella.

“Blackness” o “el hecho de ser negro”

La “identidad negra” está presente, sobretodo, en ‘Americanah’; por el choque de la cultura africana y por el racismo del continente americano. El concepto “blackness” está cargado de negatividad, que a menudo es rechazada por la gente de esa misma raza. Chimamanda habla de la gente de África y el Caribe que va a America y, de repente, son negros. En el pasado, nunca se habían dado cuenta de que tenían esa etiqueta pegada en la frente, no sabían de la diferencia entre ellos y otros ciudadanos.

Según ella, los problemas del racismo no son responsabilidad de la comunidad negra, sino de la gente que lo practica. Son ellos los que tienen que solucionarlos. Ah, y también cree que a los europeos les cuesta aceptar que los europeos negros existen, que no son del lugar en el que nacieron sus padres, abuelos o tatarabuelos.

Alguien le preguntó a la autora cuál era la diferencia que experimentaba entre los ataques machistas y los ataques racistas. Ella dijo que, cuando hablaba de raza e injusticias relacionadas con esta, su circulo social más próximo siempre la apoyaba, se sentía acompañada. Cuando señalaba una acción machista, en cambio, se sentía sola, ya que incluso las personas más próximas a ella no compartían esa opinión y a menudo la tachaban de exagerada.

Chimamanda asegura que no querría vivir si no pudiera ser escritora, y cree que su capacidad de escribir lo que escribe es un regalo de sus ancestros. Sea como sea, esta autora es un modelo a seguir para muchos, y por muchos motivos. Si aún no has leído ninguna de sus obras, no sé a qué estás esperando.

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