Explicación de la escena post créditos de Venom


Venom debe de ser otra de las grandes obras de Marvel que deberíamos enmarcar y colocar en grande en el salón de casa. La tendencia del cine actual es convertir a los villanos en protagonistas y además en los buenos de la película. Ya lo vimos con Deadpool y Escuadrón Suicida (son dos ejemplos pero están a años luz la una de la otra). Tom Hardy está espectacular en su papel de huésped de Venom y la estética que presenta podría ser perfectamente la suya personal. La película es de 10 y creo que todos en el cine nos quedamos con muchas ganas de ver más. Ahí es donde entra la escena post créditos

Ojo spoilers

Tras derrotar al líder de los simbiontes y sincronizarse a la perfección con su huésped, Venom y Brock (Tom Hardy) van a la cárcel para entrevistar a uno de los reclusos más peligrosos del penal. Se trata del asesino en serie Cletus Kasady (interpretado por el gran Woody Harrelson a quien el papel de loco le va como anillo al dedo) que en el futuro será el huésped de un simbionte rojo llamado Carnage. Este nuevo “parasito” es la descendencia de Venom y uno de sus principales dolores de cabeza.

No puede salir nada bueno entre un simbionte y un asesino. El resultado es una especie de Venom rojo que comete un gran número de asesinatos que concluyen con la firma de Carnage usando la sangre de sus víctimas. En la escena vemos como Kasady escribe “Welcome Brock” en la pared de su celda con su propia sangre.

Soñemos un poco

La primera persona que topa con Carnage en los cómics no es otro que el fabuloso Spiderman, por lo que podría aparecer en la siguiente película en algún momento. El problema es que Spiderman no es rival y se ve obligado a pactar una tregua con Venom para acabar con Carnage de una vez por todas.

Y ya la guinda es las historia donde Carnage se enfrenta al mismísimo Deadpool. Tanto el hombre araña com Wade Wilson son dos persoanjes que están muy de actualidad y que, puestos a soñar, nos encantaría verlos juntos en una película.

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1 Comentario

  1. 14 octubre, 2018
    Responder

    El artículo analiza la escena “entre-créditos” de la película. No la “post-créditos” de verdad, que por cierto, me pareció que no pintaba nada, que es larguísima y que tiene un tono muy diferente al de la película.
    En definitiva, creo que cerca de 20 minutos de créditos, con dos escenas (una de ellas de cinco minutos que no pinta nada), con dos canciones de rap y cuatro canciones orquestales anodinas es la peor manera de concluir una película que, para colmo, tampoco ha sido ninguna maravilla.

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