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Las 10 mejores películas del Festival de Sitges 2021

La nueva edición del Festival Internacional de Cinema Fantástico de Cataluña, Sitges, ya ha tocado a su fin y ahora toca, como cada año, hacer balance de todo lo que hemos visto (que no es poco) durante el mismo. Casi 60 películas, varios cortos y algún que otro documental, en una agenda repleta del séptimo arte en el marco incomparable de la preciosa ciudad catalana. Que, por cierto, poco a poco se va recomponiendo de los escombros que el maldito virus nos ha ido (y va) dejando.

Ahora toca hacer una pequeña selección, con los diez títulos que, por alguna u otra razón, más hemos disfrutado y queremos compartir con vosotros. Dicen que nunca llueve a gusto de todos y que para gustos los colores, además de que resulta imposible abarcar todo el abanico de propuestas que ofrece el festival, pero si conseguimos con este post acercaros un poquito más el mejor cine fantástico del momento nos daremos por más que satisfechos.

Además, como ya hicimos el año pasado, hemos decidido añadir al final de cada película el enlace a la misma en las distintas plataformas digitales. Así que, ahora sí, ya no tenéis excusa para disfrutar de ellas des del cómodo sofá de vuestras casas. De nada.

10. Belle, de Mamoru Hosoda

Suzu es una joven de 17 años que, tras perder a su madre, se traslada a vivir con su padre a las afueras de la prefectura de Kochi. Con el corazón roto y distanciada del mundo, descubre «U», un espacio virtual en el que asume el rol de «Belle.

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Si hablamos de los mayores referentes en cuanto animación japonesa se refiere de los últimos años es obvio que, el maestro Mamoru Hosoda, no puede (ni debe) faltar en ninguna lista que se precie. Cualquier aficionado al género conoce sobradamente su nombre y en su haber podemos encontrar títulos imprescindibles como La Chica que Saltaba a Través del Tiempo (2006), Wolf Children (2012) o El Niño y la Bestia (2015)», por citar tan solo algunos ejemplos.

Aquí podemos encontrar la magia más descontrolada del cineasta, en un relato con tintes a La Bella y la Bestia en un mundo que nos lleva de la mano hacia el inquietante y salvaje trastorno que conlleva la era digital, especialmente en una época como la adolescencia. Una fantasía repleta de belleza, emoción y fantasía de impecable banda sonora que resulta especialmente mágica experimentada en una sala de cine. Sin duda, de lo mejor que nos ha ofrecido el director, que ya es mucho decir.

Disponible en: Alquiler en Filmin y Movistar.

9. Beyond the Infinite Two Minutes, de Junta Yamaguchi

Regresando a su apartamento tras terminar la jornada, Kato, propietario del Café Phalam, se ve a sí mismo hablándose desde la pantalla de su ordenador: «Soy el yo del futuro. Dos minutos en el futuro». La pantalla de su casa y la del ordenador del café están conectadas de alguna manera. Kato vuelve a su establecimiento y, junto a clientes habituales, empieza a explorar este fenómeno.

 

 

Contar demasiado de la película es, probablemente, correr el riesgo, muy innecesario por otro lado, de arruinar o, si más no, estropear la experiencia de la misma como espectador que llega a ella lo más virgen posible. Somos conscientes de que es una tarea difícil en la era de internet y de la (sobre)información de consumo rápido pero… es un consejo.

Una de las películas de viajes en el tiempo, que os hemos de confesar que es una de nuestras pequeñas debilidades ya de por si, que demuestra todo lo bueno que puede hacerse con una idea brillante, un pequeño equipo volcado con la causa y, eso sí, un guión tan aparentemente simple como deliciosamente divertido. 70 minutos de indudable talento. Una de esas pequeñas joyas que podemos descubrir en cada nueva edición.

Disponible en: Movistar y alquiler en Filmin.

8. The Pink Cloud, de Luli Gerbase

Giovana y Yago son dos extraños entre los que surge algo especial tras conocerse en una fiesta. Cuando una nube tóxica invade su ciudad, ambos se ven obligados a buscar refugio sin apenas conocerse. A medida que pasan los meses y el planeta se sume en una interminable cuarentena, su relación avanza a marchas forzadas. Ante la atenta mirada del gobierno, los dos jóvenes tendrán que solucionar las diferencias que amenazan con acabar con su cordura.

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El debut en forma de largometraje de Luli Gerbase es uno de esos claros ejemplos de que, en ocasiones, la realidad supera a la ficción. Y es que a priori una película sobre el confinamiento en la época en la que nos ha tocado vivir puede resultar un tanto tediosa pero, en realidad, esta película nació antes de la actual pandemia. Sí amigos, el cine, como cualquier arte, resulta fantástico.

Un film de ritmo lento, pausado, repleto de silencios, pero de un ambiente impregnado de tensión que resulta fascinante como estudio de la relación entre los humanos, la distancia social o los límites (o no) de nuestra capacidad a adaptarnos al entorno y sus circunstancias. Un delicado e inteligente reflejo de la mentalidad humana vivido a través de los ojos, y experiencia, de esta inesperada pareja que no puede salir de su único escenario.

No disponible en plataformas digitales.

7. The Deep House, de Alexandre Bustillo y Julien Maury

Una pareja joven y moderna que viaja a Francia para explorar una casa submarina y compartir sus hallazgos en las redes sociales sufre un serio cambio de planes cuando la pareja ingresa al interior de una extraña casa ubicada en el fondo del mar y su presencia despierta un espíritu oscuro que acecha la casa.

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Lejos queda ya aquel impactante debut de la pareja de cineastas franceses con Al Interior (2007) pero desde entonces se han convertido en habituales del festival sin perderse una cita. Alexandre Bustillo y Julien Maury son, por mérito propio, unos de los invitados más queridos por la familia Sitges y eso se nota en sus presentaciones, ruedas de presencia o en, sencillamente, sus paseos por el Melià, Retiro o la ciudad.

En esta ocasión se adentran en el subgénero del found footage para firmar una notable película de terror submarino, que destaca en su faceta más técnica, pero que a la vez lo hace también en la tensión claustrofóbica que es capaz de crear. Esa capacidad para encerrarnos y dejarnos sin aire bajo las profundidades es, probablemente, una de sus grandes bazas. No pasará a la historia del género pero si sois de los que disfrutáis con este tipo de propuestas aquí tenéis una buena muestra.

Disponible en: Movistar.

6. The Innocents, de Eskil Vogt

Durante las vacaciones de verano, la familia de Ida, de 9 años, se instala en un barrio de los suburbios de Oslo. Con su hermana, la niña trata de ajustarse a su nuevo entorno y se hace amiga de otros dos niños. Lejos de los adultos, los cuatro amigos descubren que poseen poderes sorprendentes, que incluyen inocentemente en sus juegos. Mientras exploran sus nuevos talentos en un bosque y un parque cercanos, su entretenimiento comienza a adquirir poco a poco tintes inquietantes y empiezan a ocurrir sucesos extraños.

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El cine nórdico en general, y el de género en particular, tienen una peculiar y personal alma tan fría, prácticamente gélida, y tan pausada, que no está al alcance de cualquier cineasta pero tampoco del espectador medio de las salas de cine. Y quizás ahí resida precisamente la autenticidad de su sello y unos ingredientes que le hacen tan único y especial. Y en el festival podemos disfrutar, habitualmente, de muchas de sus propuestas más interesantes.

Aquí nos cuentan una historia que impresiona, que incomoda, a base de una tensión y de una intensidad que van increscendo pero que ya dejan claras sus intenciones al principio de la cinta. Nunca resulta fácil abordar la infancia, y menos desde una perspectiva de naturaleza tan cruel e innata como en el caso que nos ocupa, pero es que hay ciertos temas que nos remueven por dentro por muchas gotas de cine fantástico que se les añada.

No disponible en plataformas digitales.

5. Tres, de Juanjo Giménez Peña

Una diseñadora de sonido pasa muchas horas sola grabando efectos, editando y mezclando. Es un refugio donde postergar las averiadas relaciones que mantiene con su expareja, con su anciana madre y con sus compañeros de trabajo. Aunque ella aún no lo sabe, está comenzando a desincronizarse. Como si fuera una película mal sonorizada, su cerebro ha comenzado a procesar el sonido más tarde que las imágenes.

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Partiendo de la base de su propio cortometraje Timecode (2016), Juanjo Giménez viaja de la comedia al drama para convertir su exitoso trabajo en un largometraje muy emotivo y personal. Una de aquellas obras de carácter muy singular, de halo experimental, que lo convierte en una experiencia tan excitante como difícil para todo tipo de público.

Un melodrama de tintes fantásticos, capaz de asombrarte y conmoverte al mismo tiempo, con una idea cargada de fuerza a la que tan solo le puede acabar pesando la costumbre durante su visionado. Aun así, construida sobre unos cimientos firmes y sostenidos sobre la delicada pero portentosa interpretación de Marta Nieto consiguen que el viaje merezca la pena. Mucho.

Disponible en: Filmin.

4. Lamb, de Valdimar Jóhannsson

Cuenta la historia de una pareja sin hijos, María e Ingvar, que son ganaderos de ovejas en Islandia. En Nochebuena encuentran a un recién nacido que es mitad humano, mitad oveja. Anhelando tener un hijo propio, deciden quedarse con el cordero y criarlo como si fuera suyo sin importar las consecuencias. Esta perspectiva inesperada de una nueva familia les trae mucha alegría, antes de que finalmente les destruya.

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El sello A24 se ha convertido en un habitual del cine de género actual y, por extensión, su presencia en un festival como el de Sitges se ha hecho, y se hará, cada vez más habitual. Y es que son muchos ya los cineastas y las propuestas, generalmente bastante arriesgadas, los que se suman a su haber. Y en ese sentido el film de Valdimar Jóhannsson no es, precisamente, de las más comerciales o fáciles de digerir por el espectador.

Nos encontramos, de nuevo, con una de esas películas que mejor funcionan cuanto menos uno conozca sobre ella. Una experiencia realmente inquietante y perturbadora que a su vez funciona, perfectamente, como una visión muy especial sobre la maternidad y la soledad, jugando entre las sendas del drama y el folk horror. Un debut en el largometraje que merece ya no solo el elogio sino el seguimiento sobre sus próximos pasos como cineasta. Sublime Noomi Rapace.

Disponible en: Movistar.

3. La Abuela, de Paco Plaza

Susana tiene que dejar su vida en París, donde trabaja como modelo, para regresar a Madrid, debido a que su abuela Pilar acaba de sufrir un derrame cerebral. Años atrás, cuando los padres de Susana murieron, su abuela la crió como si fuese su propia hija. Susana necesita encontrar a alguien que cuide de Pilar, pero lo que deberían ser solo unos días con su abuela se acabarán convirtiendo en una terrorífica pesadilla.

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Paco Plaza es uno de los veteranos del festival y, sin duda alguna, uno de los cineastas de género más admirados y queridos de nuestro país. Y lo cierto es que sobran los motivos y es un hecho más que merecido. En su haber, y tras dos décadas en el cine, podemos encontrar un más que interesante debut como el de El Segundo Nombre (2002), referentes del género como REC (2009) o thrillers muy nuestros como la notable Quien a Hierro Mata (2019), así que no es de extrañar la expectativa levantada por su nueva obra, todavía más si cabe, con Carlos Vermut encargándose del guion.

¿El resultado? Una película cocinada a fuego lento, capaz de mantenernos en tensión durante todo su metraje, pero inteligentemente mezclada con ingredientes que van del drama al humor. Un relato que explora el personal universo de ambos artistas, encerrado en un ambiente claustrofóbico, humano y mágico, guardando en su interior el reflejo de ese espejo que supone la vejez.

Disponible en: Prime Video.

2. Silent Night, de Camille Griffin

Mientras el mundo se enfrenta al apocalipsis, un grupo de viejos amigos se reúne para celebrar la Navidad en una idílica casa de campo en Reino Unido. Incomodados por la idea de la inevitable destrucción de la humanidad, deciden afrontar la situación con tranquilidad, abriendo otra botella de Prosecco y continuando con la celebración… Pero, por mucho que quieran fingir normalidad, tarde o temprano, tendrán que hacer frente a la idea de que es su última noche.

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Sí, es cierto que no todos los ingredientes de la película funcionan con la misma efectividad ni precisión, y que en algunos tramos pueda ser (o parecer) una obra un tanto irregular, pero las propuestas como la que nos brinda un debutante Camille Griffin en su debut siempre son bienvenidas, y en un marco de un festival como el que nos ocupa, probablemente, aún más.

Se agradece ese punto imprevisible y con algunos giros capaz de sorprendernos, pasando de la comedia a lo trágico, siempre de forma elegante, afrontando una realidad que esconde tras de si rasgos de crudeza y reflexión. Todo ello con una más que notable factura tras y frente la cámara con una Kiera Knightley espectacular que recupera aquí su mejor versión. Divertida y emotiva pero, sobretodo, valiente.

No disponible en plataformas digitales.

1. Last Night in Soho, de Edgar Wright

Una joven que siente pasión por el diseño de moda tiene la misteriosa capacidad de volver a los años sesenta, donde conoce a su ídolo, una deslumbrante aspirante a cantante. Pero el Londres de los sesenta no es lo que aparenta y el tiempo parece desmoronarse con unas nefastas consecuencias.

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Y llegamos, al ansiado número uno de la lista, que no es otra que la nueva (y espectacular) película de Edgar Wright. Aquí el autor de Zombies Party (2004), Scott Pilgrim Contra el Mundo (2010) o Baby Driver (2017), por citar tan solo algunos ejemplos, vuelve a demostrar todo su potencial y capacidad para mezclar géneros de forma magistral, algo al alcance de muy pocos cineastas en todo el mundo, y para lo que el británico parece tener un don.

Así pues, nos encontramos ante un thriller psicológico, por definirlo de alguna forma, que viaja sin pudor del cine clásico al terror, siempre con el género fantástico como telón de fondo, con unas Thomasin McKenzie y Anya Taylor-Joy en estado de gracia. Bueno, en realidad siempre suelen estarlo, así que difícilmente podía salir mal el resultado. Ambas nos brindan unos personajes que crecen y se transforman a lo largo de todo el relato gracias, entre muchos otros factores, a un guion de gran factura.

Pero si algo brilla todavía de forma más espectacular por encima de todo, dejando su deliciosa banda sonora al margen, es el trabajo de cámara (y planificación de todos y cada uno de los planos) que Wright nos regala. Ese constante juego de espejos entre realidades, de encuadres exquisitos o de movimientos imposibles, no son fruto de la casualidad. Y sí, además, le acompaña una fotografía del nivel que nos brinda Chung Chung-hoon pues ahí lo tenemos. La, para mi, ganadora de esta presente edición.

Disponible en: Movistar.

 

Un gran año, y ya va uno más, para el cine fantástico del que tanto hace gala este festival. ¡Hasta el año que viene!