Los premios Goya como cantera del cine español


En un artículo anterior abordé algunas claves del cine español contemporáneo. Lo hice valiéndome de un evento tan popular como es la entrega de los premios Goya. Siguiendo esa premisa, planteo este nuevo texto. ¿Cuál es la idea fuerza en este caso? La posibilidad de utilizar estos galardones como método para testar el cine español contemporáneo. Concretamente, para indagar acerca de las nuevas incrporaciones creativas en nuestro cine. Cine español contemporáneo: una forma expresiva en la que la renovación y la institucionalización van de la mano. Por lo tanto, se puede afirmar el funcionamiento de los premios Goya como cantera del cine español.

Para ello, vamos a proponer la siguiente mecánica. En primer lugar, acotaremos un período que recoge la última década de cine español. Después, nos fijaremos en los finalistas al premio a mejor dirección novel. Por último, comentaremos la que, en opinión de quien esto firma, es la mejor propuesta de las cuatro. Y, como el tiempo apremia, viajaremos a través de cinco ediciones concretas.

‘Bajo las estrellas’ (2007)

En 2007 aparecen Bayona y ‘El orfanato’. Semejante bombazo supuso, como no podía ser de otra forma, el Goya a mejor director novel para el director de ‘Lo imposible’. Sin embargo, una pequeña joya logró asomar la cabeza. Se trata de ‘Bajo las estrellas’. Adaptando una novela de Fernando Aramburu, el cineasta Félix Viscarret puso en imágenes y sonidos una historia sutil, marcada por las relaciones entre personajes poliédricos y magníficamente interpretados por un reparto superlativo. Viscarret ha tardado casi diez años en levantar otro proyecto de largometraje en cine. Lo ha hecho con una nueva adaptación, ‘Vientos de La Habana’, traduciendo al cine al excelente novelista cubano Leonardo Padura. Esperemos que su siguiente proyecto no se demore otra década.

‘Tres días con la familia’ (2009)

En 2009 Mar Coll se alzó con el premio a mejor director novel. Lo hizo gracias a su película ‘Tres días con la familia’. Coll, asumiendo con creatividad la herencia de determinado cine francés, compuso un reencuentro familiar tras la muerte del abuelo que bebe tanto de la austeridad formal de los Dardenne como de un relato a lo Mike Leigh en ‘Secretos y mentiras’. Coll regresó en 2013 con ‘Todos queremos lo mejor para ella’, demostrando que su nombre debe ser tenido muy en cuenta  al ahora de hablar del cine de autor reciente en España.

‘Stockholm’ (2013)

En el año 2013 ‘La herida’, de Fernando Franco, supuso un golpe de autoridad en el cine de autor español. Aproximándose a una problemática como la del trastorno límite de la personalidad, y apoyándose en la brutal interpretación de Marián Álvarez, ‘La herida’ constituye una de las películas más interesantes de los últimos años en nuestro cine. Sin embargo, preseta una pega: eclipsó un tanto una auténtica maravilla como ‘Stockholm’.

Un guion habílismo, dos intérpretes en estado de gracia y una destreza apabullante en la planificación y el montaje son las principales armas de esta película. Su director, Rodrigo Sorogoyen, no se hizo esperar demasiado para presentar su siguiente filme: ‘Que Dios nos perdone’, en 2016, fue una de las películas del año. Se confirma, pues, la presencia de un cineasta capaz de acometer con versatilidad diferentes tipos de cine.

‘Requisitos para ser una persona normal’ (2015)

En 2015, un actor-director como Daniel Guzmán se hizo con la parte del león gracias a su película ‘A cambio de nada’. Lamentablemente, un trasunto de ‘Barrio’ de León de Aranoa  relegó a un segundo plano a ‘Requisitos para ser una persona normal’. La propuesta de otra actriz-directora como Leticia Dolera era fresca, original, divertida y moderna. Todo era, cuanto menos, simpático. Y, en muchas ocasiones, era chispeante. Dolera mostraba su carta de presentación, y enseñaba sus recursos como cineasta. Unos recursos, que, esperemos, la mantengan también detrás de las cámaras en muchos proyectos.

‘María (y los demás)’ (2016)

La última entrega de los premios Goya nos dejó el triunfo de otro actor-director. En este caso, Raúl Arévalo por ‘Tarde para la ira’. Nada que objetar, ya que se trata de una película magnífica. Pero no debemos olvidar otro filme como ‘María (y los demás)’. Nely Reguera, su directora y coguionista, se destapa como una mirada humana y crítica, gran perfiladora de personajes y diestra cronista de relaciones personales. Y, claro, cuenta con Bárbara Lennie, probablemente la mejor actriz con la que cuenta este país en estos momentos.

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