Tres, dos, uno… ¡acción!


Rodar en plano secuencia es como hacer el amor sin condón“. Palabras del señor Alejandro González Iñárritu, que con la espectacular Birdman me ha recordado (sin necesidad de ello) una de las razones por las que el cine me tiene arrebatados el corazón y los ojos. Sí, señores, el complejísimo de realizar y hermoso de contemplar plano secuencia me tiene cautivado des de que vi por primera vez La habitación del pánico (Panic Room, 2002/David Fincher) y su imposible secuencia del allanamiento de morada.

Esta técnica cinematográfica lleva presente en el 7º arte des de hace muchas décadas. Es extremadamente difícil de realizar, tanto por motivos técnicos como económicos (van cogiditas de la mamo), pero cuando se consigue hacerla y aplicarla bien, los resultados son espectaculares. No es difícil de entender por qué es una de las técnicas favoritas de cualquier realizador y es usada tanto con fines estéticos y visuales como por exigencias narrativas.

Así que, ilusionado como un niño y bien cómodo en mi sofá, he decidido activar el “modo nerd” y me he puesto a recopilar los que son, a mi entender, los planos secuencia más espectaculares de la historia del cine (ya sea visualmente como narrativamente).

Cuidado, que nadie se me lance al cuello. Esta lista es completamente subjetiva y personal, estáis invitados a opinar y compartir vuestros enlaces (es más, sería un placer que lo hicierais).

Y, por supuesto, si no habéis visto la película en cuestión cuidado, u os vais comer más SPOILERS que un seguidor de Game of Thrones.

¡A gozarlos!

Uno de los nuestros (Goodfellas, 1990) de Martin Scorsese

 

· Old Boy (Oldeuboi, 2003) de Chan-Wook Park

 

· El secreto de sus ojos (2009) de Juan José Campanella

 

· Expiación. Más allá de la pasión (Atonement, 2007) de Joe Wright

 

 · Soy Cuba (Ya Kuba, 1964) de Mikhail Kalatozov

 

· Kill Bill (2002) de Quentin Tarantino

 

· El juego de Hollywood (The Player, 1992) de Robert Altman

 

 · Sed de mal (Touch of Evil,1958) de Orson Welles

 

· Hijos de los hombres (Children of Men, 2006) de Alfonso Cuarón

 

· Nostalgia (Nostalghia, 1983) de Andrei Tarkovsky

 

· Gravity (2013) de Alfonso Cuarón

 

· Hanna (2011) de Joe Wright

 

· Hard Boiled (Lat sau san taam, 1992) de John Woo

 

· Ojos de serpiente (Snake Eyes, 1998) de Brian de Palma

 

 

Aunque estas son mis favoritas, hay muchas otras secuencias que entrarían en mi lista. Cabría destacar también el inicio de Serenity (2005/Joss Whedon), la secuencia del coche de Hijos de los hombres (Children of Men, 2006/Alfonso Cuarón), la escena de lucha de Thai Dragon (Tom yum goong, 2005/Prachya Pinkaew), Danny recorriendo los pasillos del hotel con su triciclo en El resplandor (The Shining, 1980/Stanley Kubrik) y las secuencias del inicio y del doble asesinato de Boogie Nights (1997/Paul Thomas Anderson).

Mencionar, por último y a modo honorífico, las películas El arca rusa (Russkiy kovcheg, 2002/Aleksandr Sokurov), primera película comercial gravada del tirón sin necesidad de editar; y la magnífica La soga (The Rope, 1948/Alfred Hitchcock), precursora de Birdman que se grabó con unos pocos planos secuencia unidos entre si dando la sensación de ser uno solo (un auténtico hito en su momento, este Hitch siempre avanzándose a su tiempo).

Y para acabar, por qué no, si aún no estáis cargados de tanta imagen, os dejo a modo de guinda la secuencia de True Detective que elevó la ficción televisiva al nivel de los grandes de la realización celulósica, y no es para menos:

 

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