Recomendaciones para el día de las escritoras


¡Feliz día de las escritoras!

He aquí una definición para todos aquellos que no sean escritoras y pudieran tener dudas al respecto de lo que hace alguien de semejante oficio:

Publicidad

escritor, escritora: nombre masculino y femenino. Persona que se dedica a escribir obras literarias.

Sí, ambos sexos, mismo trabajo, esto no es una sorpresa. Pero, dado que ha habido menos mujeres escritoras a lo largo de la historia (reconocidas, al menos), tenemos este día tan especial para homenajear a muchas mujeres que dedican su tiempo a este oficio y tratan de vivir escribiendo obras literarias. ¡OLÉ!

Con motivo de este día tan importante para nosotras, quisiéramos compartir tanto una servidora como Marina Camacho, también redactora de Silenzine, 10 novelas de 10 autoras que han sido importantes para nosotras. Además, os animamos a que añadáis vuestras favoritas, hagáis una wishlist, os vayáis a leer o escribir…lo que os apetezca más.

Como apéndice, añadiré lecturas pendientes de autoras.

Amelie Nothomb con “Estupor y temblores”

No siempre me gustó esta autora. De hecho, cuando empecé a leerla no me convencía mucho, pero fue con esta novela con la que se ganó mi admiración, aunque TAMPOCO me emocionó demasiado al leerla. Sí que me di cuenta de su técnica, de su capacidad para contar historias, de lo interesantes que eran estas…pero hace tres años volví a hojear fragmentos del libro y todos los mensajes y sensaciones que estaba contando me llegaron muy hondo y, además, a lo bestia. Desde entonces no dejo de recomendarla. La autora es origen belga, pero pasó la mayor parte de su infancia en Asia, algo de lo que habla en la novela “Romance en Tokio”.

Caitlin Moran con “Cómo ser mujer”

Se sitúa en la “nueva ola” de autoras feministas y divertidas (en serio, hay artículos sobre el humor de mujeres/feminista/femenino como si fuera un fenómeno paranormal… Aunque a día de hoy hay artículos sobre todo, como este, así que, ¿quién os dice que yo no mienta?). Para mí este libro y su autora son la joya de la corona. Nos encontramos con la autobiografía de una periodista británica que pasó de ser la persona más pobre y con el piso más terrible de Londres, viviendo casi de ayudas sociales, a una de las autoras más importantes de su país. Y es que no hay sitio para el aburrimiento con este libro. Todo lo que no es didáctico es anecdótico, pero está escrito con gusto, con humor y con inteligencia. No toda la literatura es así, y a veces se echa en falta. Por cierto, chicos, a vosotros os va a gustar también.

Alfonsina Storni con “Antología poética”

Poetisa argentina de origen suizo y casi la principal poeta de la corriente modernista, al menos en lo que se refiere a Sudamérica. Escribió varios libros de poemas que podéis encontrar online, y murió entrando en el Mar de Plata hasta ahogarse. Su propia versión de Goethe pero en el agua.

Edith Wharton con “La edad de la inocencia”

Os preguntaréis, ¿acaso ha escrito algo más? Pues sí, tiene una larga lista de títulos pero os diré que mi favorito no deja de ser este. Puede que porque me guste personalmente que critiquen el conservadurismo norteamericano, y en eso ella no se corta.  Se centra en lo que supuso un cambio a nivel ético y moral que algunas personas sufrieron con el cambio de siglo. Pero aparte de esta novela, escribió relatos de miedo al más puro estilo Mary Shelley pero sin perder la ironía y crítica que se escondía detrás de cada frase de sus novelas (por cierto, Mary Shelley, sólo por traer a “Frankenstein” al mundo, debería estar en una lista como esta).

Publicidad

Chimananda Ngozi con “Medio sol amarillo”

Esta autora la estoy descubriendo tras varias charlas de Ted y el libro “Todas deberíamos ser feministas”. La novela «Medio sol amarillo» habla de los inicios de la guerra civil en África y las historias de diversos personajes cuyo estatus cambia por completo debido a este conflicto social y, sobre todo, religioso. Sí, ella es otra contestataria, y en este libro hay una denuncia interesante a los conflictos de índole religiosa, las diferencias de clases y, sobre todo, cómo mucho sucede sin que el resto del mundo pueda olerlo siquiera. Muy elegante, con muchos matices y unos personajes que se pueden visualizar desde el minuto uno. Pero si no queréis ir a conflictos bélicos, tiene más libros.

Por los que a las lecturas pendientes re refiere:

Manual de mujeres de la limpieza de Lucia Berlin

Reencuentro de personajes de Elena Garro

Como una persona es una isla, le cedo el turno a Marina Camacho, escritora y colaboradora de Silenzine, que también comparte aquí sus cinco autoras predilectas.

Margaret Atwood con «El cuento de la criada»

No será la primera ni la última vez que hable de este libro, y de hecho ya he escrito un artículo sobre la serie basada en esta novela, y otro sobre las diferencias entre el libro y la adaptación televisiva. Su historia tiene lugar en un futuro distópico en el que una especie de secta se ha impuesto en unos Estados Unidos en los que la fertilidad está en serio peligro. En ella, las mujeres tienen diferentes funciones, siempre a merced de los hombres. Offred, la protagonista, está obligada a procrear con un hombre, y por eso vive con él, su esposa, y sus demás criadas. Margaret Atwood es una de las mayores escritoras de la literatura canadiense, y los componentes de sus libros siempre son mujeres y futuros horrendos. «El cuento de la criada» te dará miedo, porque te enseñará lo poco que cuesta que la sociedad acabe en manos de fanáticos machistas y explotadores.

Isabel Allende con «La casa de los espíritus»

Isabel Allende es una eminencia y autora de best-sellers que se consideran ya clásicos. Su estilo, sus personajes fuertes y el realismo mágico que tanto domina la autora me hacen disfrutar de todos sus libros, pero «La casa de los espíritus» es el más especial para mi. El libro retrata una historia familiar, llena de mujeres con el pelo verde y poderes extraños y macabros. En parte habla de la historia de Esteban Trueba, brutal e iracundo, aunque lo mejor de todo son todas las mujeres de su vida. A su vez, también define un contexto social que podría darse en cualquier país latinoamericano. Se ha tachado de obra magistral y se ha llevado al cine aunque, lo más increíble de todo, es que esta fue la primera novela de la autora.

Jhumpa Lahiri con «El intérprete del dolor»

Esta es también una obra debut, que llevó a la Jumpa Lahiri a ganar el Premio Pulitzer. Esta autora tiene otros best-sellers, pero el que yo os quiero recomendar no es precisamente una novela, sino un conjunto de relatos cortos de ficción. Todas las historias de este libro hablan, con un lenguaje casi poético, de viajes emocionales, de barreras y de generaciones: son retratos de inmigrantes, que han viajado de la India a Estados Unidos.

Carmen Laforet con «Nada»

Un clásico, lectura obligatoria en mi colegio. A pesar de haber leído «Nada» cuando era muy joven, nunca he podido sacarme su historia y sus personajes de mi cabeza, haciendo que siga en mi lista de favoritos y lo recomiende siempre. Carmen Laforet es una de las mejores escritoras españolas, conocida por retratar el existencialismo en la literatura. «Nada» cuenta las historia de Andrea, una joven que viaja a Barcelona para estudiar, y se aloja en la extraña casa de su abuela. Es directa, cruda e iniciática.

Chimamanda Ngozi Adichie con «Americanah»

A pesar de que mi compañera de artículo ya ha hablado de esta autora, no puedo dejar de recomendar este otro libro de ella. «Americanah» es la novela más fresca de Chimananda (así lo dice ella, que asegura haber disfrutado como una enana escribiéndola). Explica la historia de Ifemelu, una joven nigeriana que se da cuenta de que es negra cuando viaja a los Estados Unidos. Es hilarante y habla de raza y mujeres.

A todas estas autoras, les agradecemos que hayan sacado tiempo para escribir sus novelas y guiarnos a todas las que queremos escribir y que, como muchas, no nos tropezamos con el éxito ni con casi nadie, pero seguimos en ello.

Yo, entre otras cosas, me voy a comprar un cuaderno y un boli para seguir dibujando smileys cada vez que no se me ocurra una idea buena, hasta que se me ocurra algo… Pero ¿no es así siempre?

Anterior The shape of Water inaugura el festival de Sitges
Siguiente La calavera de Connemara

No hay comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *